domingo, 16 de junio de 2013

Lope de Vega

Quiero escribir, y el llanto no me deja,
pruebo a llorar, y no descanso tanto,
vuelvo a tomar la pluma, y vuelve el llanto,
todo me impide el bien, todo me aqueja.
Si el llanto dura, el alma se me queja,
si el escribir, mis ojos, y si en tanto
por muerte o por consuelo me levanto,
de entrambos la esperanza se me aleja.
Ve blanco al fin, papel, y a quien penetra
el centro deste
 pecho que enciende
le di (si en tanto bien pudieres verte),
que haga de mis lágrimas la letra,
pues ya que no lo siente, bien entiende,
que cuanto escribo y lloro, todo es muerte.

         

En este poema Lope de Vega muestra su angustia por la añoranza, la pena que le causa el amor y además por la muerte que el poeta dice sentir. Pero aún doliéndose mucho el amor no es tan dañino como hacer morir a alguien.
Quizás si sea motivo de locura y por eso el autor se dice cosas como que ve reflejado en el papel el rostro del ser amado. 
Hasta cierto punto el amor puede llegar a un grado de locura según los pensamiento, el grado de inseguridad, celos, soledad, fidelidad de la persona etc. Pero por otra parte no creo que el amor sea causa de muerte para alguien porque si fuese así todos los amores que se rompen acabarían en muerte. Pero ¿podemos controlar nuestros pensamientos? o acaso ¿decidimos nosotros cuando deberíamos sufrir?
Quizás en el poema se exagere el dolor existencial del poeta, el rechazo a la vida por vivir en una constante pena y el fracaso de Lope ante su amada que lo hace cada vez más horrible inhumano y desconfiado de si mismo.

viernes, 7 de junio de 2013

¿Por qué existen los errores?

El error se define como: la diferencia entre el resultado real obtenido y la previsión que se había hecho o que se tiene como cierta.

La gran mayoría de las veces seguimos adelante , pero realmente siempre me he preguntado por qué existen los errores y nuestra manera de fracasar en la vida.

Tanto yo como el resto de personas del mundo cometen errores a lo largo de su vida aunque sean más o menos graves. Quizás el hecho de que existan estos "desajustes en nuestra vida diaria" hace que nos conozcamos mejor, que realmente nos demos cuenta de las cosas que nos convienen, las cosas que nos hacen falta etc.
Realmente no sabemos porque existen estos problemas llamados errores pero puede que esto que todo el mundo intenta evitar sea una forma de encontrarnos a nosotros mismos, de buscar la felicidad que merecemos a partir de lo que llamamos "error".

En conclusión, los errores forman parte de nuestra vida y existen para que todos tengamos la oportunidad de equivocarnos, de caer tantas veces como sea necesario para aprender a levantarnos y hacer frente a estos errores que aunque se vean como algo negativo para nosotros como bien se dice: "de los errores se aprende" y no hay mejor forma de aprender que equivocándote para saber rectificar y buscar así la felicidad propia.






                                    http://edusf.metroblog.com/los_errores_existen





viernes, 17 de mayo de 2013

viernes, 3 de mayo de 2013

Relato - Barroco


Enero de 1935. Noche helada a las afueras de un pequeño pueblo de Italia.  La calle estaba desierta, nadie se atrevía a pasear por  aquellas calles tan frías y feas, con algunos muros todavía  derrumbados de las revueltas que habían ocurrido recientemente. Maximiliano se mostraba alegre ante esta estampa, él adoraba el invierno y más aún si lo pasaba junto a su amor. Su dulce amor. Su primer amor. Alessia. La chica de la que se enamoró cuando tenía tan solo 13 años y de la que seguía enamorado 24 años después. Desde el primer momento Maximiliano había sido respondido con el amor de Alessia, pero era en ese momento, 24 años después de que se conocieran y tan solo 5 años desde su boda, cuando Maximiliano se encontraba en el mayor estado de felicidad. Eran una pareja  sencilla, nunca habían tenido demasiado dinero, tan solo el justo para comer y regalarse algunos caprichos pasajeros. Tampoco tenían hijos, y apenas relación con la familia de Alessia, puesto que Maximiliano se crió solo, al cargo de su abuela materna debido al fallecimiento de su madre semanas después de su nacimiento. Su padre nunca dio señal alguna, ni mostró  interés tras la pérdida de su esposa. Por ello fue que Eloisa, abuela materna de Maximiliano, quedó como única opción para criar al pequeño y así sacarlo adelante.

Maximiliano y Alessia no tenían hijos, pero del mismo modo vivían plenamente y muy felices la vida de casados.

Nunca habían tenido secretos entre ellos, se amaban tanto que compartían todo tipo de ideas, pensamientos, emociones…  Habían sufrido muchísimas crueldades, vieron morir algunos familiares de Alessia, sintieron  varias revoluciones en sus propias carnes, incluso estuvieron más de dos meses sin verse por un traslado de Maximiliano en el trabajo. Pero nada de esto pudo frenar su amor, se amaban muchísimo, tanto como al principio o incluso más, cada día más.

Un mal día, quizás uno de esos días que nunca se olvidan ni aunque pasen muchos años, Maximiliano entró en la cocina tras su regreso del trabajo para llevarle a su esposa las flores que todos los días recogía de un jardín cercano por donde siempre pasaba de regreso a casa.

Pero aquel día Alessia no estaba, su marido la buscó durante horas, preguntó  a los vecinos alertó a la policía, pero nadie sabía nada de ella.

Tras la fracasada búsqueda, Maximiliano como un alma en pena, fue a su dormitorio para intentar dormir hasta esperar que regresara su esposa. Pero lo que Maximiliano no sabía es que ella nunca regresaría. Al levantar la almohada había una nota en la que ponía : “Lo siento amor, sé que me amas por encima de todas las cosas, al igual que yo a ti pero alguien de quién no puedo decirte nada me ha pedido que me aleje de ti y si no lo hago nos hará daño a los dos. Y por eso yo sólo cumplo órdenes, no sé dónde dormiré esta noche y tampoco que comeré mañana pero me alegrará enormemente saber que a ti no te ha pasado nada.  Siempre te querré. Sé feliz amor”.

Y fue así como Maximiliano tras muchos años descubrió las dos caras del amor. La felicidad extrema que conoció con tan solo 13 años y que le había acompañado siempre y el desgarro y dolor del amor cuando se pierde el ser querido. La sensación de ser una persona inútil, incapacitada para el resto de la sociedad, ajena a los comentarios de la gente, hundida en sí misma.

Desde aquel día Maximiliano pasó a ser una persona completamente distinta, se convirtió en algo que no había sido nunca, sentía asco por la sociedad, le repugnaba cualquier  persona que se mostrara feliz o que intentara ayudarle a él a serlo. Creía que vivía en el peor mundo de todos, un mundo donde el dolor era perpetuo y dónde los seres humanos sólo vivían para soñar y desear algo que nunca podrán tener.